Según la investigación realizada, una decisión tomada a través de un colectivo parece superar la toma de decisiones individual. Pero, ¿qué tan cierta es esta teoría? ¿Realmente hay fuerza en los números?
«Sabiduría de las multitudes» sostiene que la respuesta de un grupo es más precisa que la respuesta individual. El concepto se probó cuando se pidió a individuos que adivinaran el peso de un buey. Nadie acertó, pero su promedio estuvo cerca de la respuesta correcta.
Historia del concepto
En 1907, un explorador, antropólogo y eugenista inglés, Sir Francis Galton, publicó su artículo tras observar la teoría de la Sabiduría de las multitudes. Galton asistió a una exposición anual del West of England Fat Stock and Poultry Exhibition en Plymouth. Mantuvo un juego de salón cuyo objetivo era estimar el peso de un buey gordo después de ser sacrificado y desollado.
Los que adivinaron el peso más cercano fueron recompensados. Galton informa que había 787 participantes, principalmente carniceros y agricultores, y había expertos en estimar el peso del ganado. Galton tomó los boletos en los que se anotaron las estimaciones y comenzó a tabular los datos.
Tras recopilar los datos, Galton observó que el promedio de todas las respuestas de los 797 participantes era de 1207 libras, y el peso real del buey después de ser sacrificado era de 1198 libras. El resultado promedio fue mucho más preciso que cualquier respuesta individual y estuvo más cerca de la respuesta correcta que los ganadores del juego. (Fuente: Sabiduría de las multitudes)
El concepto de las multitudes
Este concepto, aunque ya existía, solo se popularizó en 2004. Un periodista estadounidense, James Surowiecki, publicó el libro titulado La sabiduría de las multitudes, en el que examina cómo los grandes grupos han tomado buenas decisiones en diferentes campos.
En su libro, Surowiecki respalda la afirmación de Galton, pero para que sea eficaz, la multitud debe cumplir características específicas:
- El grupo debe poder tener una diversidad de opiniones.
- La opinión de una persona debe permanecer independiente de las de los demás y no debe ser influenciada por nadie más.
- Cualquier persona que participe en la multitud debe formar su propia opinión basada en su conocimiento personal.
- La multitud debe poder agregar las opiniones personales en una decisión colectiva.
La teoría afirma que una multitud grande y diversa llegaría a una conjetura o respuesta más colectiva que un grupo de expertos. Sus diversas soluciones suelen ser mejores cuando se promedian, en contraste con las respuestas de los expertos.
Sin embargo, debe señalarse que este concepto no es lo mismo que el efecto de arrastre. El efecto de arrastre es simplemente la forma en que la gente hace algo principalmente porque otras personas lo hacen. Es la tendencia de los individuos a alinear sus creencias y comportamientos con las masas mayores.
El efecto de arrastre también se conoce como mentalidad de rebaño. Este efecto suele basarse en la lógica de que a la gente le gusta estar en el equipo ganador.
El efecto de arrastre generalmente apunta al sesgo cognitivo de un individuo y al anhelo de ser parte de la mayoría. La sensación de formar parte de la mayoría suele asegurar a la mayoría de los individuos que están tomando la decisión correcta, incluso si es contraria a sus creencias personales. (Fuente: Investopedia)




