Los nazis habían esperado miles de antigüedades cuando entraron en el Museo Arqueológico Nacional. La única barrera que les impidió robar las riquezas escondidas fue el esfuerzo persistente de los trabajadores del museo. 

El Ministerio de Cultura griego ideó un plan para garantizar la máxima protección de sus reliquias invaluables. Siguiendo sus órdenes, el Museo Arqueológico Nacional escondió el tesoro donde ningún nazi podría encontrarlo. 

El Plan Minucioso de los Griegos

El día 27 de abril de 1941 marcó la entrada del feroz ejército alemán en Atenas, indicando la cesación de la resistencia del ejército griego. A la mañana siguiente, los tesoros y artefactos valiosos debían ser investigados en el Museo Arqueológico Nacional por los oficiales nazis. Inesperadamente, encontraron el museo