El desastre de Chernóbil fue un accidente nuclear que ocurrió el 26 de abril de 1986, en el Reactor 4 de la Central Nuclear de Chernóbil. El número oficial de muertos reconocido por la comunidad internacional es 31, pero se especula que hubo más. ¿Sabías que una segunda explosión fue evitada por voluntarios?

El desastre de Chernóbil podría haber sido diez veces peor, afectando a la mayor parte de Europa, si tres buzos voluntarios no hubieran drenado una piscina para evitar una segunda explosión.

¿Cómo se evitó la segunda explosión?

El desastre de Chernóbil estaba más allá de toda descripción. Pero habría sido un tiempo horroroso sin el esfuerzo y sacrificio de tres personas.

Solo cinco días después de la explosión, el 1 de mayo de 1986, las autoridades soviéticas en Chernóbil hicieron un descubrimiento aterrador: el núcleo del reactor seguía fundiéndose. El núcleo contenía 185 toneladas de material nuclear, acelerando la reacción nuclear.

Una piscina de 5 millones de galones se encontraba bajo las 185 toneladas de material nuclear fundido. El agua servía como refrigerante de la central; lo único que separaba el núcleo del reactor en fusión del agua era una gruesa losa de hormigón. El núcleo fundido estaba consumiendo lentamente esa losa, descendiendo hacia el agua en un flujo incandescente de metal radiactivo fundido.

Si ese núcleo del reactor, blanco y fundiéndose, entraba en contacto con el agua, provocaría una explosión masiva de vapor contaminada por radiación. Gran parte de Europa quedaría contaminada por la lluvia radiactiva. El número de muertos haría que la explosión inicial de Chernóbil pareciera insignificante.

Esto desencadenaría una explosión nuclear que, según calculaban los físicos soviéticos, vaporizaría el combustible de los otros tres reactores, nivelaría 200 kilómetros cuadrados o 77 millas cuadradas, destruiría Kiev, contaminaria el suministro de agua utilizado por 30 millones de personas y haría inhabitable el norte de Ucrania durante más de un siglo.

Stephen McGinty, Periodista

¿Quiénes fueron los tres hombres que salvaron al mundo?

Las autoridades soviéticas explicaron la inminente segunda explosión, el plan para detenerla y las consecuencias: muerte segura por intoxicación radiactiva en breve. Tres hombres tomaron sus puestos.

Tres hombres se ofrecieron como voluntarios, sabiendo que probablemente sería su último acto. Entre ellos había un ingeniero senior, un ingeniero de nivel medio y un supervisor de turno. El trabajo del supervisor de turno era sostener una lámpara subacuática para que los dos ingenieros pudieran identificar qué válvulas debían cerrarse.

Los tres buzos nadaron en la oscuridad hasta la tubería que habían visto. Se aferraron a ella y subieron mano a mano. No había iluminación. No había protección contra la ionización radiactiva que estaba destruyendo sus cuerpos. Pero allí, en las sombras, estaban las dos válvulas de compuerta que salvarían millones de dólares.

Si el trío no hubiera saltado y drenado la piscina, una segunda explosión histórica habría matado e herido a cientos de miles, si no a millones, de personas más. Los buzos las giraron y el agua salió. La piscina comenzó a drenarse rápidamente.

Cuando aparecieron estos tres hombres, su misión estaba completada. Los trabajadores y soldados los reconocieron como héroes. Según los informes, los hombres literalmente saltaban de alegría.

Al día siguiente, los 5 millones de galones de agua radiactiva fueron drenados bajo el Reactor 4. El agua desapareció cuando el núcleo fundido de arriba se abrió paso hacia la piscina. No hubo otra explosión.

Muchos héroes han realizado actos heroicos por los demás a pesar de tener sólo una mínima posibilidad de sobrevivir. Pero estos tres hombres sabían bien que no tenían ninguna oportunidad. Miraban al fondo de la muerte. Y se lanzaron. Eran Boris Baranov, Valeri Bespalov y Alexei Ananenko. (Fuente: The Trumpet

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