Un bosque de robles inmensamente altos y extraordinariamente rectos plantados hace casi 200 años para construir buques navales que nunca llegaron a existir.

Hay una buena razón por la que el roble se ha utilizado tradicionalmente en la construcción naval. La madera es increíblemente fuerte, y si se cuida adecuadamente, la veta es recta y verdadera. Desde la época de los vikingos, los árboles de crecimiento lento se han usado en Suecia para embarcaciones de todo tipo, incluidas las navales. En la isla lacustre de Visingsö hay cientos de acres de robles altos y ordenados, todos plantados con la mirada puesta en el largo plazo.

Fue alrededor de 1830, poco después del fin de las devastadoras Guerras Napoleónicas, y la Corona sueca envió una delegación para buscar lugares ideales donde plantar para la futura producción de barcos. Tres de esos emisarios llegaron a una pequeña granja en Visingsö, una estrecha isla en medio del Vättern (el segundo lago más grande de Suecia). Allí avistaron … Continuar leyendo (lectura de 2 minutos)