Aunque la esquizofrenia puede aparecer a cualquier edad, la mayoría de los casos comienzan entre la pubertad y los 30 años. La esquizofrenia puede afectar a niños, pero esto es poco frecuente. Como sabrán quienes son más sensibles al tacto, existe un tipo específico de risa que duele en el vientre y que solo puede producirse mediante cosquillas. Incluso cuando una pluma o los dedos juguetones de un amante o de un padre pueden provocar espasmos incapacitantes de risa incontrolable, a la mayoría de nosotros nos resulta difícil hacernos cosquillas a nosotros mismos en la misma medida. ¿Pero sabías que las personas con esquizofrenia tienen la capacidad de hacerse cosquillas a sí mismas?
Los pacientes esquizofrénicos son conscientes de sus intenciones pero no pueden conectar la sensación de cosquillas que resulta del movimiento con el hecho de que fueron ellos quienes provocaron esas cosquillas en primer lugar. Incluso podrían crear cosquillas fantasma por sí mismos.
Esquizofrénicos que se hacen cosquillas a sí mismos
Según un estudio reciente, las personas con síntomas similares a la esquizofrenia pueden ser más capaces de discernir entre sus propias acciones y las de los demás porque se alteran procesos cognitivos clave.
El estudio, publicado en la revista Consciousness and Cognition, amplía investigaciones anteriores que mostraron que los individuos con esquizofrenia son más sensibles a la estimulación táctil auto‑generada. Las explicaciones actuales de por qué ocurre esto se basan en un modelo predictivo de la cognición, en el que el cerebro puede anticipar los resultados sensoriales de las actividades de una persona.
Estos resultados se procesan posteriormente con menos intensidad que las sensaciones producidas externamente, garantizando que los estímulos inesperados reciban mayor peso que aquellos que resultan de nuestras acciones.
Esto tiene varios beneficios adaptativos, evitando que nos sobresaltemos cada vez que tocamos una zona de nuestro cuerpo, como cuando alguien nos agarra de repente. Como resultado, seguimos prestando atención a las señales del entorno.
Sin embargo, se cree que la esquizofrenia deteriora este proceso, por lo que los pacientes con la enfermedad confunden frecuentemente su propia voluntad con la de una fuerza externa.
Las ideas internas, por ejemplo, pueden percibirse como una voz externa que te habla. Así, la sensación de no tener control sobre la propia vida y la percepción de ser controlado por otras personas o fuerzas son rasgos prominentes de la esquizofrenia grave.
Los investigadores supusieron que quienes presentan síntomas similares a la esquizofrenia tendrían más probabilidades de poder hacerse cosquillas a sí mismos que quienes no los presentan, debido a esta incapacidad para discriminar los impulsos auto‑generados de los de los demás. Reclutaron a voluntarios no esquizofrénicos para que lo intentaran y, posteriormente, fueron examinados para determinar sus rasgos esquizotípicos. (Fuente: IFL Science)
¿Qué es la esquizotipia?
La esquizotipia es un término utilizado para describir un conjunto de rasgos de personalidad que, en diversos grados, están presentes en personas que no tienen esquizofrenia. Uno de estos es una experiencia de pasividad, que los investigadores definen como sentir que eres un robot o un zombi sin voluntad.
Los participantes completaron un cuestionario para medir la intensidad de sus rasgos esquizotípicos, después de lo cual los investigadores los hicieron cosquillas con una pluma antes de pedirles que se hicieran cosquillas a sí mismos.
Los participantes evaluaron la gravedad de la experiencia después de recibir cosquillas, indicando cuán incómoda les resultó. Según los resultados, el ejercicio de hacerse cosquillas a sí mismo fue más cosquilloso para quienes tenían rasgos esquizotípicos más pronunciados que para quienes tenían niveles más débiles. Cuando los investigadores hicieron cosquillas a los dos grupos, ambos se volvieron muy inseguros.
A la luz de estos hallazgos, los autores del estudio concluyeron que los individuos que mostraban más rasgos similares a la esquizofrenia tenían mecanismos predictivos menos eficientes y eran menos capaces de predecir las consecuencias sensoriales de sus acciones, lo que podría ser un indicio de una incapacidad más general para diferenciar entre sensaciones producidas por uno mismo y sensaciones producidas externamente. (Fuente: IFL Science)
Imagen de DailyMail.Uk






