De criminal a cocinero aprendiz: ‘Le debo mucho a Gordon Ramsay’
“Soy un trabajo en progreso,” dice Anthony Kelly, ex criminal profesional, consumidor crónico de drogas y una vez estrella aprendiz en la Panadería Bad Boys de Gordon Ramsay. Antes de participar en el programa sorpresa de telerrealidad del año pasado, Gordon Behind Bars, en el que Ramsay instaló una panadería profesional en los calabozos de la prisión de Brixton en Londres, Kelly, de 34 años, había pasado un total de 16 años en una variedad de cárceles del país cumpliendo condena por robo, tráfico de drogas, hurto de vehículos de carga e innumerables otras actividades delictivas.
Ahora, un año después de que la serie terminara, la vida del hablador cockney ha tomado un cambio dramático de dirección. Por primera vez desde que tenía 10 años, y tras una larga estancia en una clínica de rehabilitación… Continuar leyendo (lectura de 6 minutos)





