A lo largo de los años, la NASA realizó muchos cambios para garantizar la eficiencia general del transbordador espacial. Uno de esos cambios fue reducir el peso de su tanque externo. Cada libra que se reducía en su peso aumentaba en una libra la capacidad de carga del transbordador espacial.
El diseño original de los tanques externos, con un esmalte naranja, no era la idea principal del contratista, Lockheed Martin. La alteración del tanque externo comenzó por el color. Debido a las modificaciones que los tanques externos requerían para garantizar la máxima eficiencia, se consideró necesario.
Breve historia de los tanques externos
Lockheed Martin construyó estos grandes vasos naranjas para la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) en 1973. En el año 2010, el 30 de septiembre, la NASA anunció la descontinuación de los tanques externos. La razón fue la imposibilidad de utilizar los tanques externos.
Los combustibles externos eran enormes, midiendo 154 pies de altura y 28 pies de ancho. Además, pesaban mucho al transbordador espacial, con un peso que casi alcanzaba las 59,000 libras cuando estaba vacío. Cuando estaba lleno, el peso combinado del nitrógeno líquido y el oxígeno líquido equivalía a 535,000 galones. La carga totalizaba casi 1.7 millones de libras.
Era razonable que Lockheed dedicara años a reducir el peso que estos tanques externos transportaban. El peso inicial de los tanques externos era de 76,000 libras. Además, una capa de pintura blanca cubría completamente el exterior de los dos tanques externos. Se consideró que el color blanco de los tanques externos era innecesario. Desde entonces, la pintura de los tanques externos se detuvo.
En el año 1982, el peso inicial de 76,000 libras de los tanques externos se redujo a 66,000 libras. Y para 1998, se presentó la versión superligera del tanque externo. El peso y el color de los tanques externos no fueron los únicos aspectos modificados. NASA y Lockheed también redujeron la cantidad de espuma aislante que cubría los tanques. (Fuente: Space)
Los tanques externos llenos de óxido no reutilizables
El tanque externo de un vehículo de lanzamiento del transbordador espacial servía como contenedor para el hidrógeno líquido, que funcionaba como combustible, y el oxígeno líquido como oxidante. El uso del tanque externo por parte del transbordador se daba durante su ascenso, proporcionando combustible y oxidante a los tres motores principales. Además, la “columna vertebral” del transbordador era el tanque externo, considerado una parte necesaria del despegue ya que también brinda soporte a los propulsores de cohete sólidos y a los orbitadores del transbordador espacial. El tanque externo vuelve a entrar en la atmósfera terrestre después del corte del motor principal.
Al igual que el tanque externo, los propulsores también re‑entran en la atmósfera de la Tierra. Los propulsores sólidos recuperados se reutilizan y se vuelven a estudiar, mientras que los tanques externos fueron depositados y dejados quemar en la atmósfera de la Tierra.
Los tanques externos desechados han parecido posibles de reutilizar en órbita para varios usos. Sus reutilizaciones propuestas fueron que los tanques externos sirvieran como materia prima o que las estaciones espaciales los integraran como espacio de investigación. Incluso con las muchas propuestas hechas para su reutilización, ninguna se ha materializado. (Fuente: Space)






