El aceite de aguacate está en auge. La mayor parte está rancia.

Los científicos analizaron 22 muestras de aceite de aguacate disponible comercialmente: 15 se habían puesto rancias antes de su fecha de consumo preferente, mientras que seis probablemente fueron mezcladas con grandes cantidades de otros aceites más baratos.

El creciente auge del aguacate en la última década —un boom impulsado por el atractivo de sus beneficios para la salud, promocionado por campañas de marketing industrial altamente efectivas— ha llevado a los consumidores estadounidenses a untar la fruta mantequillosa en cada aspecto de sus vidas. Los aguacates pueden encontrarse en nuestras caras y en nuestro cabello, en nuestro helado y en nuestra tostada. (Algunos dirían que a costa de nuestro acceso a la estabilidad financiera.)

El aceite de aguacate, también, ha ganado popularidad, como una alternativa “saludable para el corazón” a otros aceites de cocina, y como un sustituto cada vez más común de la mantequilla… Continuar leyendo (lectura de 4 minutos)