Antes de rodar La noche de los muertos vivientes, George Romero filmó a Fred Rogers mientras le extirpaban las amígdalas. Años después, con una trayectoria en el cine de terror a sus espaldas, a Romero le gustaba decir que aquel corto para la televisión infantil era su película más aterradora. Recordaba el miedo que había sentido ante la tarea de sacar adelante el rodaje en un hospital en pleno funcionamiento, con Mister Rogers como paciente.[1][3]
Romero aprendía el oficio con los pequeños encargos que encontraba en los alrededores de Pittsburgh, donde se había quedado tras dejar Carnegie Tech. Junto con unos amigos fundó una productora de cine publicitario llamada The Latent Image. Al repasar sus comienzos en el documental de Rick Sebak de 1991, recordó sus primeros trabajos para WQED y la Junior League, a los que siguieron las películas para Rogers. Aquellos encargos podían llevar a un joven cineasta a un hospital o a New Jersey para descubrir cómo se fabricaban las bombillas.[1][2]
En el programa de Rogers, la película sobre las bombillas llegaba a los niños a través de Picture Picture, la pantalla enmarcada a la que podía dirigirse como si fuera otro conocido dispuesto a ayudar. En el fragmento incluido con la entrevista a Romero, Rogers propone preguntarle a Picture Picture por el proceso de fabricación, la saluda y le pide la película. Ese pequeño intercambio da paso a un viaje más allá de la casa del programa: alguien ha ido a la fábrica con una cámara para que todos los espectadores puedan ver lo que ocurre allí.[2]
Para Romero, el encargo en New Jersey siguió siendo un recuerdo feliz. Describía aquel trabajo como alentador y hablaba con afecto de sus esfuerzos por satisfacer a Rogers, un cliente con ideas firmes sobre lo que hacía. Las películas educativas de Rogers necesitaban a alguien que saliera a rodarlas, y Romero recordaba que le habían confiado esa responsabilidad al principio de su carrera. Incluso al contar la historia de la extirpación de las amígdalas, convertida en una excelente anécdota cómica para un director de terror, explicaba que lo que le había asustado era hacerse cargo del trabajo.[1][2]
Cuando Romero pasó a hacer películas de zombis, Rogers siguió apoyándolo, según los recuerdos que el cineasta compartió más adelante. Romero contó que Rogers había visto Dawn of the Dead y había dicho que era «muy divertida». Su antiguo cliente había seguido su trabajo hacia temas muy alejados de las visitas a fábricas de la televisión infantil, y Romero lo recordaba con cariño.[1]
Rogers sí puso un límite cuando Romero quiso que Betty Aberlin, quien interpretaba a Lady Aberlin en el programa infantil, apareciera en La noche de los muertos vivientes. En relatos posteriores, Romero mencionó distintos papeles que había querido ofrecerle, por lo que no se sabe con certeza cuál era el papel concreto que le proponía. En todos ellos describía cómo Rogers había rechazado la petición. Como contó Romero a la Montreal Gazette: «Fred se plantó y dijo que no».[1]
Fuentes
- Mental Floss: Cuando Mr. Rogers le dio a George Romero su primer trabajo remunerado
- WQED / PBS: Los primeros trabajos de George A. Romero con Fred Rogers (entrevista de 1991 y transcripción)
- Focus Features: Cinco momentos icónicos de Mister Rogers’ Neighborhood
Imagen: George Romero en Fan Expo Canada, septiembre de 2015. Fotografía original: "George Romaro" de GabboT (Tony Shek), Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0. Recortada y redimensionada; esta versión derivada se comparte bajo la misma licencia.




