En el frontal de una vieja torre de PC beige, aquel botoncito podía estar junto al interruptor de reinicio, debajo de una diminuta pantalla de MHz, con una luz ámbar encima. La etiqueta decía Turbo. Cualquiera habría esperado que el ordenador saliera disparado. Pero a veces el truco útil era hacer que la máquina pisara el freno.

El botón Turbo de muchos ordenadores compatibles con IBM PC de las décadas de 1980 y 1990 alternaba la máquina entre su velocidad máxima y una velocidad reducida, a menudo para que juegos y programas antiguos funcionaran correctamente en procesadores más rápidos.

La cifra problemática era 4,77 MHz. El Personal Computer original de IBM, lanzado en 1981, usaba una CPU Intel 8088 que funcionaba a esa frecuencia, y muchos de los primeros programas para PC daban por sentado que ese tipo de máquina era el mundo en el que iban a vivir.[4] Algunos programas usaban la propia velocidad de la CPU como parte de su control del tiempo. Cuando llegó hardware más nuevo, el procesador no se limitaba a terminar las tareas antes. También podía hacer que el reloj interno del programa se descontrolara.

Los juegos hacían que el problema fuera fácil de ver. En una máquina compatible con IBM PC más rápida, los acontecimientos podían suceder demasiado deprisa, las animaciones podían acelerarse sin control y el tiempo que tenía el jugador para reaccionar podía reducirse hasta volver el juego prácticamente injugable.[1] Otros programas podían volverse inestables, bloquearse o comportarse de forma extraña al ejecutarse en un procesador mucho más rápido que aquel para el que sus programadores los habían imaginado.[2]

Los ordenadores rápidos que necesitaban un interruptor lento

Desde mediados de los años 80 hasta mediados de los 90, los ordenadores compatibles con IBM PC que usaban procesadores Intel 80286, 80386 y 80486 solían incluir un botón Turbo en la carcasa.[1] El interruptor permitía elegir entre dos estados de funcionamiento: el modo rápido normal de la máquina y un modo de velocidad reducida, más cercano a la época de los antiguos 8086 u 8088.[1] Desactivar el modo turbo ralentizaba el sistema para mantener la compatibilidad con software antiguo.[1]

El Eagle PC Turbo suele citarse como uno de los primeros ejemplos. Su interruptor permitía al usuario cambiar entre un funcionamiento a 8 MHz y otro a 4,77 MHz, dando a la máquina más rápida una forma de imitar el ritmo del IBM PC original cuando hacía falta.[2] El nombre venía del vocabulario de los turbocompresores, donde “turbo” significaba potencia y rendimiento extra.[1] En la carcasa del ordenador, sin embargo, lo memorable era justo lo contrario: la velocidad se había convertido en algo que a veces había que quitar.

El botón en sí no siempre se comportaba de la misma manera. En la mayoría de los sistemas, el modo turbo estaba activo cuando el botón estaba pulsado hacia dentro, pero el cableado podía invertirse, así que algunos ordenadores funcionaban al revés.[1] El usuario podía mirar el LED del panel frontal o la pantalla segmentada de dos dígitos que mostraba los MHz en busca de una pista. Incluso esas pantallas podían engañar. En algunos casos, los números no eran mediciones en tiempo real de la frecuencia del procesador, sino valores rápidos y lentos preconfigurados mediante jumpers en la placa base.[1]

Algunas máquinas añadían pequeños rituales. Ciertos sistemas Packard Bell 486ES podían cambiar de modo con Ctrl-Alt-+ y Ctrl-Alt--, y los modelos sin un botón Turbo dedicado seguían usando la luz de encendido como señal: verde para el modo Turbo normal, naranja para el modo Lento.[1] Algunos teclados tenían su propio botón Turbo cerca de la tecla Shift derecha, pero ese no cambiaba la frecuencia de la CPU. Lo que modificaba era la velocidad de repetición del teclado.[1]

Por qué desapareció el botón

A medida que los PC siguieron evolucionando, los programadores dejaron de tratar una única velocidad de procesador como si fuera un cronómetro fiable. El software empezó a usar métodos de temporización mejores y retardos incorporados para poder funcionar en hardware más rápido y más variado.[3] El interruptor del panel frontal se volvió menos necesario porque los programas nuevos ya no dependían tanto de una frecuencia fija de la CPU para marcar su ritmo.

A mediados de los años 90, los botones Turbo estaban desapareciendo de los PC premontados y de las cajas de ordenador, y para los años 2000 prácticamente se habían esfumado.[3] Lo que queda es el extraño recuerdo de una promesa impresa en plástico: Turbo, brillando junto a una pequeña pantalla, esperando al usuario que necesitaba que su ordenador rápido fuese más despacio.

Fuentes

  1. Turbo button, Wikipedia
  2. What Was The Turbo Button On Old '90s PC For & Why Don't We Have It Anymore?, SlashGear
  3. Why Did Old PCs Have A Turbo Button On Them?, BGR
  4. Why Did the Turbo Button Slow Down Your PC in the '90s?, How-To Geek
  5. That “Turbo” button on old PCs? It actually slowed things down, Dixie Sun News