Entre bastidores en el Forum de Los Ángeles, después de un concierto de Queen, Michael Jackson y sus hermanos al parecer hablaban de aquella canción del álbum con la línea de bajo de John Deacon, una que sonaba menos a rock de estadio que a amenaza de pista de baile. Roger Taylor recordó más tarde su reacción sin rodeos: “Michael y todos sus hermanos decían: ‘Es una canción fantástica. Tenéis que lanzarla’”.[1]

“Another One Bites the Dust” de Queen era una canción de John Deacon incluida en The Game antes de que Michael Jackson instara a la banda, entre bastidores en Los Ángeles, a publicarla como sencillo. La sugerencia pasó a formar parte de la leyenda del tema después de que se convirtiera en el mayor éxito de Queen en Estados Unidos.

La canción apareció en el álbum de Queen de 1980 The Game, donde Genius enumera “Another One Bites the Dust” como la tercera pista.[2] Wikipedia identifica la grabación como un tema de 1980 registrado en Musicland Studios, en Múnich, con una duración de 3 minutos y 35 segundos, y la clasifica dentro del funk rock y la música disco.[3] Esa combinación ya resultaba algo extraña para una banda asociada ampliamente con el espectáculo teatral del rock.

John Deacon escribió la canción, y su centro de gravedad no era un estribillo coral al estilo Queen ni una fanfarria de guitarra de Brian May.[2] Empezaba con un patrón de bajo grave y seco, seguido por la invitación de Freddie Mercury, “Ooh, let’s go”, antes de que la letra colocara a “Steve” en la calle, con el ala del sombrero baja, sin “más sonido que el de sus pies”.[2] La canción se sentía austera, alerta y física.

Esa austeridad es lo que hace que la historia entre bastidores parezca menos una anécdota de celebridades y más un acto de escucha. Según el relato citado más tarde por AZLyrics, Jackson visitó a Queen después de un concierto en el Forum de Los Ángeles y presionó a la banda para que lanzara el tema.[1] Estaba oyendo un disco con potencial de cruce masivo dentro de una canción de álbum, una pieza capaz de ir más allá de las fronteras habituales de la radio rock.

Una vez publicado, el disco viajó exactamente en esa dirección. Genius describe “Another One Bites the Dust” como un éxito en 17 países y afirma que se convirtió en el disco más vendido de Queen en Estados Unidos, alcanzando el número uno tanto en las listas pop como en las de música disco, y llegando al número dos en la lista soul.[2] Wikipedia también lo identifica como el sencillo más vendido de Queen.[3]

La interpretación detrás de ese éxito no fue casual. Brian May contó más tarde a Mojo que Mercury “cantó hasta que le sangró la garganta” en “Another One Bites the Dust”, porque “estaba totalmente metido en ello” y quería hacer que la canción fuera especial.[1] Ese detalle le da un filo áspero a la limpia historia de las listas: un groove minimalista, el riff de un bajista y un cantante llevando su cuerpo lo bastante lejos como para dejar huella.

La vida posterior de la canción no hizo sino volver más extraña su historia de origen. AZLyrics señala el rumor de mensajes ocultos al revés que se formó alrededor del estribillo, y también dice que el tema fue considerado durante la producción de Rocky III, antes de que los productores no lograran obtener el permiso y Sylvester Stallone contratara a Survivor para escribir lo que acabaría siendo “Eye of the Tiger”.[1] Una canción que empezó como un corte de álbum sobrio llegó a ser lo bastante grande como para atraer mitos, historias de licencias y una historia pop rival.

Aun así, el punto de giro de la historia del lanzamiento sigue siendo pequeño: después de un concierto en Los Ángeles, Michael Jackson de pie entre bastidores con sus hermanos, escuchando la línea de bajo y diciéndole a Queen lo que tenían entre manos.[1]

Fuentes

  1. AZLyrics, “Queen - Another One Bites The Dust Lyrics”
  2. Genius, “Queen - Another One Bites the Dust Lyrics”
  3. Wikipedia, “Another One Bites the Dust”