En 2006, durante un maratón benéfico de VH1 Classic para ayudar a las víctimas del huracán Katrina, un espectador convirtió una petición de videoclip en un bucle muy caro. El donante aportó 35.000 dólares y usó esa hora para escuchar una y otra vez la misma fantasía de desastre por partida doble: “99 Luftballons”, de Nena, en alemán, y su versión en inglés, “99 Red Balloons”.[1]
Durante la recaudación de fondos de VH1 Classic por el huracán Katrina en 2006, los donantes podían solicitar videos, y un donante de 35.000 dólares utilizó una hora completa para que se emitieran repetidamente “99 Luftballons” y “99 Red Balloons”, de Nena.
Las canciones elegidas para aquella hora nacieron de un verdadero racimo de globos sobre Berlín Occidental. En junio de 1982, el guitarrista de Nena, Carlo Karges, estaba en un concierto de los Rolling Stones cuando unos globos se elevaron sobre la multitud y se alejaron hacia el horizonte. Imaginó que cruzaban hacia Berlín Oriental, cambiaban de forma en el cielo y eran confundidos con ovnis o con una amenaza militar al otro lado del Muro.[1][2]
La inquietante imagen de Karges se convirtió en “99 Luftballons”, lanzada por la banda germano-occidental Nena en 1983. La letra en alemán describe 99 globos camino del horizonte, donde son interpretados como ovnis llegados del espacio. Un general envía pilotos tras ellos, y el pequeño malentendido crece hasta convertirse en una catástrofe.[1][3]
La versión en inglés, “99 Red Balloons”, llegó después de que la grabación alemana se convirtiera en un éxito internacional. Su letra, escrita por Kevin McAlea, no era una traducción directa. Reformulaba la historia alrededor de una juguetería, una bolsa de globos, una alerta en una base militar, ministros reunidos en pánico, cazas despegando de urgencia y una imagen final de una ciudad en ruinas donde queda un único globo rojo.[1][4]
El video hizo que la broma fuera más oscura
El video promocional de la canción añadió humo real a la guerra imaginaria. Fue realizado para el programa musical neerlandés TopPop y emitido el 13 de marzo de 1983. Nena y la banda actuaron en un campo de entrenamiento militar de los Países Bajos, sobre un escenario colocado frente a incendios y explosiones suministrados por el Ejército neerlandés.[1]
Cerca del final, se ve a la banda ponerse a cubierto y abandonar el escenario. Según la historia del video, aquello no formaba parte de una puesta en escena planeada. Los músicos creyeron que las explosiones se estaban saliendo de control.[1]
Para cuando VH1 Classic volvió a poner la canción en la televisión por cable con motivo de la ayuda por Katrina, “99 Luftballons” ya tenía una extraña doble vida. Era synth-pop luminoso, reconocible en cuestión de segundos. Pero también era una miniatura de la Guerra Fría sobre cómo un objeto inofensivo puede volverse mortal cuando sistemas nerviosos, uniformes y armas deciden que significa otra cosa.[1][3]
Una hora de la misma advertencia
La recaudación de fondos de VH1 Classic permitía a los donantes influir en lo que emitía el canal a cambio de contribuciones para la ayuda por el huracán Katrina. Un espectador compró algo más que una simple petición. La donación de 35.000 dólares aseguró una hora entera de programación.[1]
La hora no se llenó con un bloque variado de favoritos de los ochenta. Fue Nena en repetición: “99 Luftballons” y “99 Red Balloons”, el original en alemán y la versión en inglés, recorriendo una y otra vez la misma premisa desde dos ángulos.[1]
Eso convirtió la ocurrencia en algo más que una petición curiosa. Una canción sobre un diminuto error flotante amplificado por una poderosa maquinaria fue amplificada a su vez por el dinero, la programación por cable y el espectáculo benéfico. Durante una hora, la ayuda ante el desastre pasó por un bucle de globos, pantallas de radar, pilotos despegando de emergencia y una superviviente que sostiene un último globo rojo antes de dejarlo ir.






