Cuando Young-Hui Chang levantó un flamenco muerto sujetándolo por una pata, el ave mantuvo la postura erguida. Él y su colega, la investigadora Lena Ting, estaban estudiando cómo los flamencos pasan tanto tiempo apoyados en una sola pata delgada, y allí tenían un ejemplar que mantenía la postura habitual sin ejercer ninguna fuerza muscular activa. Chang dijo después que no podía explicar qué lo había impulsado a levantarlo.[2]

Para el estudio, publicado en 2017, el zoológico de Birmingham proporcionó dos flamencos del Caribe adultos congelados, que los investigadores descongelaron antes de examinar sus articulaciones. No se mató a ningún ave para la investigación. En las pruebas controladas, unas abrazaderas sujetaban un ejemplar por la parte inferior de una pata mientras se inclinaba su cuerpo hacia delante y hacia atrás. La cadera y la rodilla conservaron en gran medida su configuración a lo largo de un amplio intervalo de ángulos.[1][2]

Mantener el pie debajo del cuerpo permitía que la pata soportara el peso del ave sin contracciones musculares. Al colocar la pata en una posición más vertical, parecida a la postura sobre dos patas, las articulaciones se volvían inestables. El soporte que sujetaba la pata era importante: se trataba de probar cómo el cuerpo se mantenía erguido por encima de él, no de demostrar que un ave muerta se equilibraba libremente sobre una mesa.[1]

Bajo las plumas, el muslo de un flamenco se dispone casi horizontalmente, con la rodilla y la cadera cerca del cuerpo. La articulación que forma el ángulo a media altura de la larga pata visible es en realidad el tobillo. Con el pie en el lugar adecuado, la gravedad y los límites del movimiento articular ayudan a mantener la parte superior de la pata en su posición. Chang comparó esta disposición con una hamaca o un cabestrillo. El peso del ave ayuda a poner en funcionamiento el mecanismo de soporte que la sostiene.[1][2]

Quienes observaban a los flamencos también se habían preguntado si recoger una pata los ayudaba a conservar el calor. Matthew Anderson y Sarah Williams investigaron esa posibilidad en flamencos del Caribe en cautividad y, en un estudio de 2010, informaron de que descansar sobre una pata se volvía menos frecuente a medida que aumentaba la temperatura. Las aves que estaban en el agua adoptaban esa postura con más frecuencia que las que estaban en tierra. Sus observaciones respaldaban una función en la regulación de la temperatura y dejaban a Chang y Ting con la pregunta práctica de cómo un ave podía mantener esa posición durante tanto tiempo.[3]

En Zoo Atlanta, conseguir que las aves vivas se colocaran sobre una plataforma de medición requirió cierta colaboración de los cuidadores. Los adultos toleraban mal los cambios en su entorno, por lo que el personal quería que los investigadores los dejaran tranquilos. Los ejemplares jóvenes sí podían manipularse, y los cuidadores los colocaron cerca de la plataforma de fuerzas después de darles de comer, con la esperanza de que una comida abundante los ayudara a calmarse. El equipo obtuvo mediciones de ocho flamencos chilenos jóvenes.[1][2]

A partir de esos registros, Chang y Ting podían medir el balanceo, aunque todavía necesitarían mediciones musculares directas para determinar cuánto esfuerzo empleaban las aves vivas. Los cadáveres habían mostrado que era posible un soporte pasivo; los flamencos jóvenes les permitían observar qué ocurría cuando un ave se relajaba. Durante un registro continuo de veinte minutos, un flamenco que estaba sobre una pata cerró los ojos, posiblemente quedándose dormido. Su balanceo medido disminuyó y el punto donde aplicaba la fuerza se mantuvo dentro de una pequeña zona bajo el pie.[1]


Fuentes

  1. Chang y Ting, Biology Letters (2017)
  2. Georgia Tech: un estudio del instituto respalda la singular postura de los flamencos
  3. Anderson y Williams, Zoo Biology (2010)

Fotografía ilustrativa: un flamenco común vivo en el lago Pulicat, India, no un ave del experimento. Fotografía de Deepak Sundar, a través de Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Recortada y redimensionada; esta adaptación de la imagen se comparte con la misma licencia.